Regalo

1042 0

Le pedí una razón, que me diera la razón.

Nunca hubo respuesta, mi mente no la recibió.

Al principio, los días se hicieron crueles.

Ya sabes, la espera.

Padecí un hubiera: Si hubiera dicho esto, si hubiera hecho aquello.

Tuvieron que ponerse en fila las horas para que la mente olvidara el deseo de tener la razón.

Así recordó mi mente que esa persona, a la que grité con ganas de ganarle la razón, me dio algo que no se mide con el pensamiento. Esa persona llena de alma y de silencio me regaló su acto compasivo. Por eso se fue sin palabra y sin gestos,

como ahora volvió,

tan simple y sonriente con la paz como presente.

Poeta invitado: Jorge Mario Sarmiento Figueroa

Ilustración: Turcios

Related Post

En un barco de vapor

Posted by - octubre 26, 2024 0
“Comprendo que las tradiciones árabes sitúan a Damasco como la ciudad del Paraíso Perdido.  Ningún lugar del mundo puede recordar…

A Solas

Posted by - mayo 18, 2024 0
Anda, déjame aquí. No esperes que te lo ruegue a gritos. Me molesta contemplar tu cara de compasión escurrida que…

Ayer comprendí

Posted by - noviembre 27, 2021 0
¿Te aferras a recuerdos del pasado? ¿Qué estás buscando allá? Aquí hay un futuro prometedor Y un presente que es…

Milhojas en su boca

Posted by - junio 17, 2023 0
La hojaldre, delicadamente delgada, extremadamente crocante, naturalmente fresca. Y el manjar de leche, en su tierna espesura, en su dulce…

Leave a comment