Aquellos días de guayaba madura

1192 0

Uno anhela que la guayaba

esté en el tiempo justo de maduración,

con el olor infinito

a las compotas o dulces

preparados por mamá,

para degustarlos después de la cena

entre plática y versos y música y amor.

Uno anhela que aquellos días

de infancia,

trepados sobre el árbol

de tronco torcido y ramas lisas,

con el vestido sucio

de restos de guayaba

-madura, dulce, carnosa, jugosa-,

cuando la vida era correndillas

y travesuras,

vuelvan, más que desde la evocación,

a estos días de incertidumbre

y camino al final.

Uno anhela que no solo llegue el olor

a guayaba desde el olfato

y el gusto de la memoria,

uno anhela que la infancia vuelva

y se aloje per sécula en esta dimensión,

para sonreír, como aquellos días.

Poeta invitada: Dina Luz Pardo Olaya

Related Post

Soy de mar

Posted by - diciembre 31, 2022 0
A Benedetti solía invadirlo como un dogma y lo obligaba a ser orilla Alfonsina Storni soñaba ser como él Otro…

Credo

Posted by - mayo 27, 2023 0
Creo, en el durazno que almibarado seduce mi lengua, dejando en boca la memoria de su carne color sol, sabor…

Perfil de un idiota

Posted by - marzo 26, 2022 0
Yelmo de papel y escudo de cartón, armadura de chocolate y coraje de dragón, blando afilada espada de girasol luchando…

Leave a comment