El Rincón del Malpensado

Lo más caliente.

El dilema de la dosis personal

Duro la tienen los consumidores de dosis mínima en el país. Desde el anuncio del presidente Iván Duque de decretar reglas para hacer uso de ella en lugares públicos, está armada la de Troya. He visto hasta conceptos de médicos en contra y creo entenderlos pues será un agente de policía quien decida. Metiendo mi cucharada y, quizás, pecando de inocente, pregunto ¿En dónde está el problema? si el consumidor puede fumarse su cacho de marimba,  chuzarse sus venas, o tragarse la respectiva pepa, en otro lugar. En su momento, la Corte Constitucional conceptuó en que una persona puede andar con 20 gramos de marihuana, 5 de hachís, uno de cocaína y 2 de metacualona, pero no respaldó el consumo en lugares públicos.

Un debate de nunca acabar

Es raro el pueblo de la Costa Caribe que, en la celebración de la consabida fiesta patronal, no incluya en el programa tarde de corralejas, o toros. Sin embargo, desde que en Sincelejo se registró una tragedia con más de 500 muertos y un millar de heridos al desplomarse parte de la gradería, llevamos 38 años de polémica entre los defensores de que sigan porque es herencia cultural de los antepasados, y los que no porque es una práctica de maltrato animal salida de todo contexto. Lo cierto es que anualmente estas siguen vivitas y lo peor es que si no hay muertos o heridos, entonces “la corraleja estuvo mala”. Guardando las proporciones con las encopetadas corridas de toro, los asistentes salen contentos si hubo sangre en la arena, sobre todo si esta es del torero.

Posiciones perversas de la prensa

Estoy por creer, y hasta casi convencido, que buena parte de nuestros deportistas, en cualquier disciplina, logran sus triunfos cuando la prensa los ignora y los ejemplos sobran. Quiero referirme al caso concreto de los ciclistas que son ubicados en los podios sin que hayan competido. A muchos periodistas no les importa que un Nairo Quintana, o Rigoberto Urán, para citar solo a dos figuras,  les expliquen antes de cada etapa, que en una competencia no están  solos, que el rival también va preparado, que se enferman, en fin. No se trata de ver si informan o no; el cuento es que sí lo hacen, sea de manera veraz, sin presiones al deportista porque eso es lo que está quedando en la retina.

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